viernes, 21 de setiembre de 2007

SALMO 91

Tú que habitas al amparo del Altísimo,
a la sombra del Todopoderoso,
dile al Señor: mi amparo, mi refugio,
en ti mi Dios, yo pongo mi confianza.
El te libra del lazo del cazador que busca destruirte
te cubre con sus alas y será su plumaje tu refugio.
No temerás los miedos de la noche,
ni la flecha disparada de día,
ni la peste que avanza en las tinieblas,
ni la plaga que azota a pleno sol.
Aunque caigan mil hombres a tu lado
y diez mil a tu diestra,
tú permaneces fuera de peligro;
su lealtad te escuda y te protege.
Basta que tengas tus ojos abiertos
y verás el castigo del impío.
Tú que dices: "Mi amparo es el Señor"
y que haces del Altísimo tu asilo.
No podrá la desgracia dominarte,
ni la plaga acercarse a tu morada,
pues ha dado a sus ángeles
la orden de protegerte en todos tus caminos
En sus manos te habrán de sostener
para que no tropiece tu pie en alguna piedra;
andarás sobre víboras y leones
y pisarás cachorros y dragones.
"Pues a mí se acogió, lo libraré,
lo protegeré, pues mi Nombre conoció.
Me llamará, yo le responderé
y estaré con él en la desgracia".
Lo salvaré y lo enalteceré.
Lo saciaré de días numerosos
Y haré que pueda ver mi salvación".

domingo, 15 de julio de 2007

Salmo 3


Señor, cuántos son mis enemigos,
cuántos se levantan contra mí;
cuántos dicen de mí:
"ya no lo protege Dios".

Pero tú, Señor, eres mi escudo y mi gloria,
tú mantienes alta mi cabeza.
Si grito invocando al Señor,
El me escucha desde su monte santo.

Puedo acostarme y dormir y despertar:
el Señor me sostiene.
No temeré al pueblo innumerable
que acampa a mi alrededor.

Levántate, Señor;
sálvame, Dios mío:
tú golpeaste a mis enemigos en la mejilla,
rompiste los dientes de los malvados.

De ti, Señor, viene la salvación
y la bendición sobre tu pueblo

Nada te turbe


"Nada te turbe, nada te espante.
Todo se pasa. Dios no se muda.
La paciencia todo lo alcanza.
Quien a Dios tiene, nada le falta.
Sólo Dios basta."

Santa Teresa de Jesús - 1515-1582

miércoles, 20 de junio de 2007

Por qué orar?

Orar no es simplemente el acto de recitar unos versos aprendidos desde pequeños o repetidos durante años. La oración debe venir del interior de cada uno de nosotros.

Cuando oramos de manera sencilla nos conectamos con todo lo Superior que está dispuesto a escuchar nuestras peticiones.

El por qué debemos orar, se reduce a una necesidad personal. Orando nos sentimos aliviados, sobretodo cuando lo hacemos de manera auténtica. Generalmente oramos para pedir favores, para que nuestras necesidades sean atendidas. Muy pocas veces lo hacemos para dar gracias.

En este momento es importante la oración para cada uno de nosotros, de manera individual y para nuestro país, de manera colectiva.

Mucho se ha dicho y escrito sobre las cosas que “pudieran suceder” pero no basta más que mirar a nuestro alrededor y darnos cuenta de que no son necesarias predicciones cuando el odio y la violencia están a flor de piel.

Oremos pues de corazón, con oraciones aprendidas o con palabras propias para que Dios atienda nuestras peticiones y pidamos por alcanzar un nivel de tolerancia que nos permita ayudarnos unos a otros cuando llegue el momento.

viernes, 15 de junio de 2007

Por la Paz


Oh, Dios, Creador del universo, que extiendes tu preocupación paternal sobre cada criatura y que guías los eventos de la historia a la meta de la salvación; reconocemos tu amor paternal que a pesar de la resistencia de la humanidad y, en un mundo dividido por la disputa y la discordia, Tú nos haces preparar para la reconciliación.
Renueva en nosotros las maravillas de tu misericordia; envía tu Espíritu sobre nosotros para que él pueda obrar en la intimidad de nuestros corazones; para que los enemigos puedan empezar a dialogar; para que los adversarios puedan estrecharse las manos y para que las personas puedan encontrar entre sí la armonía.
Para que todos puedan comprometerse en la búsqueda sincera por la verdadera paz, para que se eliminen todas las disputas, para que la caridad supere el odio, para que el perdón venza el deseo de venganza.

Juan Pablo II

miércoles, 13 de junio de 2007

No te olvides de mí


Señor, ayúdame a decir la verdad delante de los fuertes y a no decir mentiras para ganarme el aplauso de los débiles.

Si me das fortuna, no me quites la razón, si me das éxito, no me quites la humildad. Si me das humildad, no me quites la dignidad.

Ayúdame siempre a ver la otra cara de la medalla, no me dejes inculpar de traición a los demás por no pensar igual que yo.

Enséñame a querer a la gente como a mí mismo y a no juzgarme como a los demás.

No me dejes caer en el orgullo si triunfo, ni en la desesperación si fracaso. Más bien recuérdame que el fracaso es la experiencia que precede al triunfo.

Enséñame que perdonar es lo más grande del fuerte y que la venganza es la señal del débil.

Si me quitas el éxito, déjame fuerza para triunfar del fracaso.

Si yo faltara a la gente, dame el valor para disculparme y si la gente faltara conmigo, dame el valor para perdonar.

Señor si yo me olvido de ti, no te olvides de mí.

- Mahatma Gandhi 1869-1948 -

martes, 5 de junio de 2007

Oración por la Paz

Señor, haz de mi un instrumento de tu paz.
Que allá donde hay odio, yo ponga el amor.
Que allá donde hay ofensa, yo ponga el perdón.
Que allá donde hay discordia, yo ponga la unión.
Que allá donde hay error, yo ponga la verdad.
Que allá donde hay duda, yo ponga la Fe.
Que allá donde desesperación, yo ponga la esperanza.
Que allá donde hay tinieblas, yo ponga la luz.
Que allá donde hay tristeza, yo ponga la alegría.
Oh Señor, que yo no busque tanto ser consolado, cuanto consolar,
ser comprendido, cuanto comprender,
ser amado, cuanto amar.
Porque es dándose como se recibe,
es olvidándose de sí mismo como uno se encuentra a sí mismo,
es perdonando, como se es perdonado,
es muriendo como se resucita a la vida eterna.

San Francisco de Asis 1182-1226

Oración por los Estudiantes


Padre Celestial te pedimos por nuestros jóvenes que han tomado las calles venezolanas con las banderas de la inocencia y el amor por la patria.

Ábreles los ojos y el corazón para que utilicen con sabiduría ese deseo ferviente de construir una patria justa e incluyente y para que encuentren la forma apropiada de transformar nuestra Patria en un lugar mejor para todos.

domingo, 3 de junio de 2007

SALMO 23

El Señor es mi pastor,nada me falta.
En verdes pastos él me hace reposar
y donde brota agua fresca me conduce.
Fortalece mi alma por el camino del bueno
me dirige por amor de su Nombre.
Aunque pase por oscuras quebradas,
no temo ningún mal, porque tú estás conmigo,
tu bastón y tu vara me protegen.
Me sirves la mesa frente a mis adversarios,
con aceite perfumas mi cabeza y rellenas mi copa.
Me acompaña tu bondad y tu favor.
Mientras dura mi vida mi mansión será la casa del Señor
por largo, largo tiempo.

Tiempo de Orar


Llegó el momento de orar por Venezuela. Muchas personas lo están haciendo desde hace mucho tiempo. Ahora es más necesario que nunca.

Cualquiera que sea su religión, dedique unos minutos a orar por este país que tanto lo necesita. Todas nuestras plegarias son bienvenidas por Dios.

Pidamos al Señor que nos acompañe, nos brinde paz y nos guíe y a la Santísima Virgen que nos cubra con su manto de amor y protección.


AMÉN.